La iglesia de Parinacota y la mesa que anuncia la muerte

está ubicada en la localidad homónima, Región de Arica y Parinacota, en el norte de Chile. Fue declarada monumento nacional de Chile, en la categoría de monumento histórico, mediante el Decreto Supremo N.º 1158, del 4 de mayo de 1979.

Historia

La iglesia de Parinacota fue construida en 1670, reconstruida en 1912 y se ubica en el centro del pueblo. Está hecha de piedra y blanqueada con cal, con techo de paja brava y barro. Su portal es sencillo, con trabajo en piedra tallada. Los muros interiores están cubiertos de frescos colores saturados y de santos coloniales.

Esta iglesia fue declarada Monumento Nacional, el 4 de mayo de 1979. Está rodeada por un muro perimetral de piedra, estucado en barro y pintado con cal de bofedal; cuyo muro posee tres puertas techadas con arcos y coronamientos en piedra volcánica rosada. Hay un macizo campanario incorporado al muro perimetral en una esquina.

Las calles que rodean la iglesia es por donde se hacen las procesiones ceremoniales y conservan las pozas o altares para depositar las imágenes religiosas.

La mesa de la iglesia de parinacota

Muchas leyendas vinculan al ser humano con la naturaleza, el medio ambiente o los animales, otras con la vida y la muerte. Esta es una de ellas.

La muerte rondó innumerables veces las calles de Parinacota, como viento frío por los muros del pueblo, como la muerte misma.

No había nada que hacer, pues aquella mesa poseída por quién sabe quién, se aparecía frente a la casa de algún vecino. Dice la historia popular que en el pueblo de Parinacota una mesa anunciaba la muerte. Al amanecer, el silencio del altiplano se hacía más profundo, cuando aparecía la mesa por las calles, buscando un domicilio para entregar su mensaje de muerte.

Cuentan que antes que en nuestra patria se escucharan los primeros gritos de independencia, mucho tiempo antes, vieron aparecer esta mesa justo frente a la casa de un vecino, el cual pronto sufriría la pérdida de uno de sus seres queridos.